miércoles, 1 de julio de 2020

Un hecho puntual relacionado con la investigación de la salga me pone en contacto con un nombre que hasta hace poco desconocía: Francisco González Garay, alcalde de Marín en 1869 y desde 1883-1885. Y resulta que me entero de que era o abuelo materno de mi abuela materna. Hasta aquí case todo quedaría en el anecdotario personal de no ser que poco más de un año después decido buscar si encontraba alguna información de ese tatarabuelo y lo primero que veo es un Bando promulgado por él prohibiendo, entre otros, el pago de ofrendas y oblatas a los curas. ¡Y era el año 1869! Me ha sorprendido mucho que desde un ayuntamiento se legislase, y con tanta claridad, en ese sentido.

Se me encendieron las luces y recordé una noticia de Bueu sobre el mismo tema que tenía escondida por algún lado y que iba poner en una Entrada cuando marcharon las monjas de Santa Clara, grandes receptoras de ovos por parte de feligreses de las comarcas del entorno pontevedrés, pero que nunca ha llegado a ver la luz en este blog y que ahora aprovecho para transcribir: “¿Dónde está la conciencia de los que la claman? – Aunque no somos partidarios de meternos donde no nos llaman, no podemos tolerar hechos que están pasando y que seguirán ocurriendo, si no se trata de obstaculizar ciertos abusos cometidos en varias parroquias, donde la ignorancia de unos y el absurdo temor de otros, son los principales factores que se aprovechan para obtener pingües beneficios.
En la parroquia de Cela -citamos esta porque en Bueu y Beluso ya va derrocada la abusiva costumbre- siguen el bochornoso hábito de llevar al párroco una docena de huevos por matrimonio y media docena los viudos.
Este tributo es imprescindible para quedar anotado en el libro como “buen católico” y para luego, si necesitan apadrinar alguna criatura, no ser rechazados por “herejes”, o en caso de muerte, ser sepultados en el cementerio católico.
Vemos familias que, a pesar de carecer de medios económicos para llevar el indispensable pan a sus hijos, acuden -sino los tienen se los piden a los vecinos- con su docena. ¡Y por si fueran pocos los gravámenes de otros órdenes que soportamos!...
Saben que hay tantas necesidades y miserias, y sin embargo reciben las limosnas de los desgraciados.
Y ahora un pequeño cálculo. Supongamos que en la citada parroquia hay 500 matrimonios. (Hay muchos más -no contamos viudos-; pero que sean esos los que “contribuyen”). Quinientas docenas de huevos a dos pesetas, como actualmente se cotizan, (si no llevan estos se abona el importe en metálico), hacen mil pesetas. ¡Y pensar que hay tantas calamidades a que atender sin que nadie se interese por ellas!
¿Por qué razón ha de cobrar un señor sin trabajo alguno, mil y pico de pesetas, habiendo tantas familias muriéndose de miseria y de quienes ni unos ni otros se preocupan para vergüenza de todos? ¿Por qué no damos al vecino más necesitado lo que regalamos a gente que le hace menos falta? ¿Dónde está la conciencia y amor al prójimo?
Piensen los labriegos. Claven la vista en los hogares de sus hermanos los desheredados y luego obren según les dicten sus sentimientos. No les pido más.”  
El pueblo gallego 22-2-1930 páxina 8
  ¡Cierto! Este dato es de 1930 pero esa “costumbre” ha durado en algunas parroquias del Morrazo hasta no hace tantos años.
Hay quien dice, y con razón, que es un acto “voluntario”. ¿Y si no cumples con esa “voluntariedad”? Algo se ha dicho al respecto en el artículo transcrito. Pero todo dependía de la actitud de cada párroco. Hasta podía dirimirse judicialmente. Así se hizo en las dos sentencias que tengo a mano, de las que pondré una nota de los “Considerando”, “Resultando” y “Fallo”.
El primer ejemplo de un juicio es de Sta. María de Oza (1906) donde el cura había denunciado a unos feligreses por no pagar reiteradamente los ferrados de trigo y maíz, huevos, ... de la oblata. El juez, entre otras muchas alusiones justifica la obligatoriedad de las ofrendas en base a una gran cantidad de disposiciones legales, de concilios, etc. y como resultado condenados a pagar... 




Otro sería el juicio contra el cura demandado por sus feligreses, por obligarlos al pago de las ofrendas y que se ha celebrado en A Coruña (1915), Teniendo un Fallos semejante al anterior.






Alguien podría pensar que era “voluntario” ... cuando se pagaba, pero “obligatorio” cuando no se satisfacía.

Nota: Si se quieren leer las sentencias completas, pues dan una idea clara de los argumentos de las partes y de la autoridad judicial, pulsar en los siguientes enlaces: Sta. María de Oza (1906) en el Boletín Oficial del Arzobispado o el de A Coruña (1915) en el periódico El Correo de Galicia del 7-8-1915 pág. 1-2

lunes, 15 de junio de 2020


(Continuación)
Aunque que radicalmente distinta en la época, en la temática y en el color, quiero presentar otra serie de cromos vinculados con Bueu. Si los anteriores estaban relacionados con el paisaje, los de hoy tienen en común el Deporte.
Este primero viene del mundo de la vela. Se encuentra en España Deportiva, álbum publicado en 1965 por la editorial catalana Crosal donde, como podemos leer en la portada, están “todos los campiones de España”.
El cromo (6 x 7 cm) es el número 180 del apartado Vela. En el pueden verse en la terraza del Náutico de Vigo a Fernando Massó y a su primo Tomás Massó, que se proclamaran, hacía poco, campeones de Europa de Snipe con su barco “Norte”.
Pero hablar de deporte y de cromos en Bueu el que acapara la mayor cantidad a lo largo del tiempo es Amador Lorenzo Lemos[1] a consecuencia de su trayectoria en la élite del fútbol español.
Como puede observarse en las fotografías expuestas muchas van a ser las editoriales (FHER, Este, Lisel, Cano, Panini, El Periódico de Barcelona, etc.) las que sacarán cromos de la Liga en los años en que militaba Amador como portero de equipos de primera división, como el Real Madrid, Hércules, Barcelona o Real Murcia.



Otra colección interesantísima de cromos con la temática deportiva es el magnífico álbum Colección Oficial 2019-2020 que este año pasado ha sacado el ADFS BUEU (Agrupación Deportiva Fútbol Sala Bueu) en el que aparecen los cromos de los componentes de todas las categorías pertenecientes a club.

Como último ejemplo de cromos de Bueu lo tenemos en el Colexio A Pedra.  Se trata de un hermoso álbum que entregaron las profesoras, Cristina y María, a su alumnado con todas sus fotografías y de los momentos de interés de los dos cursos da etapa infantil que ahora rematan. 


Nota: Seguramente habrá más cromos de Bueu ya sean de Amador, de otras personas, paisajes, patrimonio, etc. pero no los tengo ni físicamente ni referencias de los mismos. Por si hay sugerencias, recordar que este blog siempre está abierto para ser ampliado, cambiado, etc.


[1] Amador Lorenzo Lemos: Su biografía, entrevistas, trayectoria, etc. puede verse en mi  web: https://descubrobueu.wixsite.com/bueu/amadorlorenzo  (o de forma corta: http://xurl.es/amador1) o en el folleto “50 aniversario Club Deportivo Bueu” (también en la web) http://bueu.esy.es/Folletos/DeportivoBueu/DeportivoBueu_20_Biografia_Amador.pdf (de forma corta https://xurl.es/amador2 ).

lunes, 1 de junio de 2020


Cambiando radicalmente de tema presentaré, en esta y en la próxima entrada, una pequeña visión de Bueu y sus gentes (1930-1999) a través de los pocos Cromos que salieron en aquellos álbumes con los que niños y mayores practicaban el arte de la colección y del intercambio.
El primer cromo que presento es una «Vista general» de Bueu que apareció en el álbum «Estampas de Galicia» que en 1935 editó el fotógrafo Luís Casado Fernández (Ksado).

Forma parte de la colección de 407 fotografías de color sepia, con el número 9 de la serie 14, que recorren los monumentos, paisajes y etnografía gallega.
Sus dimensiones son bastante grandes, 9 x 12 cm si se las compara con la media habitual en los cromos.    


Otros dos pequeños cromos (5 x 8 cm), con una temática semejante, son los que pertenecen a la colección «Las Bellezas de Galicia», que aparecieron en un segundo álbum editado, con la técnica del huecograbado, por Juan Gil Canella en la década de los 40.
El primero, tiene por título «Regreso de la pesca» y pertenece a la Serie 35 Marín-Bueu con el nº 3. La calidad de la imagen no es buena por la técnica y por el tipo de papel y tinta utilizados.
O segundo es el nº 4 de la Serie 47 Bueu y tiene el título «Camino a la Playa de Beluso». Lo curioso de esta fotografía es que ha sido quitada con el mismo paisaje que otra, de finales de febrero de 1926, que se le atribulle a la norteamericana Ruth Mathilda Anderson (aunque que puede que sea una de las 2800 fotografías que había comprado a fotógrafos gallegos).
(continuará)
Ruth Mathilda Anderson-1926

jueves, 14 de mayo de 2020


Su familia y vecinos de Ons y Bueu reciben con dolor la noticia del fallecimiento de Staffan Mörling, a quien le gustaba que lo definieran como: “Etnólogo sueco que fue hecho ‘prisionero’ por el embrujo de la Isla de Ons, donde casó”.

Lo profundo de esa relación de “hechizo” con Ons y Bueu fue creciendo y explicitándose con gran nitidez con el paso de los años, de sus manifestaciones, de sus libros, de su vida entre nosotros. Lo que nos ha permitido ver el latir de dos culturas y el vagar de una embarcación nórdica en busca de esa otra dorna que navegaba por nuestras rías. Embarcaciones que quedaron plasmadas en la memoria documentada, que son los libros, y que han puesto a Galicia, a Bueu y a Ons en un lugar relevante de la etnografía y cultura marinera mundial.
Hablar de Staffan Mörling, non solo es hablar del sueco de Ons, de barcos, de cultura marinera, de un Hijo Adoptivo de Bueu, o de una calle de Bueu... sino de amor por Ons, por nuestra cultura, por esta tierra que desde hace más de cincuenta años también es la suya.
La familia, Ons, Bueu y el mundo de la cultura lloran a uno de sus hijos, Staffan Mörling
¡Descanse en paz!