miércoles, 1 de agosto de 2018

En carta dirigida al Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Bueu por el Comandante Militar de este puerto, Gonzalo Torrente solicita un puesto de vigilancia y escucha en un local del Ayuntamiento de Bueu y lo hace tal como transcribo:

“Dispuesto por la Superioridad poner en ejecución el reglamento del Servicio Antiaeronáutica, y designado el personal de milicias que ha de componer el grupo de vigía o escucha en esta villa (pueblo polígono), en servicio permanente, se necesita un local adecuado provisto de teléfono y de horizonte despejado. Y reuniendo el edificio de ese Ayuntamiento de su digna presidencia las condiciones adecuadas para la instalación de tan importante servicio de guerra, ruego a V. tenga a bien manifestarme, urgentemente, si, desde luego, puede esta Comandancia Militar contar con la cesión de esa Casa Consistorial al objeto expresado. Dios guarde a V. muchos años.
Bueu 12 de julio de 1937
El Comandante Militar
(firma: Gonzalo Torrente)

La resposta, por parte del alcalde fue positiva y tenía como borrador este párrafo que transcribo literalmente:
“Considerando a lo interesado por V.  en comunicación   de esta fecha, me es grato participarle que en la parte alta de la consistorial antigua a en las azoteas de la misma, y en comunicación con ellas, existe un local que puede ser utilizado por ser el más adecuado, puede utilizarse para el servicio de vigía y escucha que precise el Reglamento de antiareonáutica y que a tal fin se ha interesado con fecha día Representante la compañía de teléfonos, lo instalarán urgente de un aparato en dicho local.”

sábado, 14 de julio de 2018


Hoy veo en el Facebook de Fernando Miranda avisándonos de la luctuosa noticia de la muerte de Paco Costas. Para mí fue una sorpresa, aunque esperada, pues le seguía la pista desde que en una entrevista realizada por Montse Carneiro en la misma La Voz de Galicia en el mes de noviembre de 2003 en la que me había llamado la atención una de las preguntas que le hacían: - ¿De dónde vienes?  Y él le respondió: -De las zapatillas de goma de neumático que gastaba en la guerra, ja ja; mi madre, que era una gallega de armas tomar, conducía un Citroën hasta el Frente de Guadalajara. Luego...
Esa respuesta con tanta ironía hizo que me preguntara: ¿Y si fuera de Bueu?
Tras una serie de pesquisas, no muy largas, di con un posible documento en el que aparecía un tal Francisco Costas Verde.  Preguntando pude encontrar un amigo que algo le sonaba el nombre y preguntó a unos parientes hasta confirmarlo como la misma persona. Me puso al tanto de algunas cosas que me permitieron ir completando poco a poco una pequeña ficha de su relación con Bueu entre las que resaltaría que aunque su padre, Serafín Costas Bacelar, era un marinero natural de Aldán, había casado en Bueu con Carmen Verde Troncoso y vivían en el lugar de La Graña cuando el día 10 de noviembre de 1931 nació su hijo Francisco. Como su padre estaba en el mar, dos días después se acercó una tía materna del niño, llamada Dolores, a inscribirlo en el Juzgado. Como curiosidad decir que firmaron como testigos el Depositario y Administrador del ayuntamiento de Bueu, Ricardo Gómez Buceta y Francisco Franco Miranda.
Francisco Costas Verde, célebre como Paco Costas, fue un reconocido experto en seguridad viaria y motor, sobre todo a partir de los programas «La segunda oportunidad» (1977), «Todo es posible en domingo» (compartido con Tip y Coll, entre otros), «Grand Prix: Así es la Fórmula 1», etc. en los que era director, guionista y presentador.
Su amplio currículo se puede buscar en internet. Lo que ahora queremos es manifestarle nuestro pésame a la familia desde el pueblo donde nació. D. E. P.

jueves, 5 de julio de 2018

Desde los años veinte del siglo pasado el santoral bueués tiene un santo más. Conocido por todos sus dvotos como San Vir-Elas. Hasta la eliminación del local “Círculo Náutico de Bueu” presidió una de sus paredes en un cuadro que se le atribuye al eximio dibujante Federico Ribas. El cuadro pintado con técnica de tinta y grafito sobre papel de 60 x 43 cm, actualmente en los depósitos del Museo Massó de Bueu.
Hace años el poeta Luís Ríos Dopazo escribió sobre el origen de San Vir-Elas y este es el documento que les transcribo a continuación para que aquel que no lo conozca decida ponerlo o no en su lista o santoral particular:
 "Hoy en día aún podemos decir que, sin pensar en ello, nos sale para fuera una devoción para poner delante de las brujas y los duendes, vagando por caminos y encrucijadas, velas y candiles para hacerle dar vueltas. Por ello, creo que mi historia es auténtica del país gallego, aunque mezclada y llena de paganismo celta.
Copia cedida por Manuel Aldao
Esto aconteció cuándo en una partida de dominó hay uno de los jugadores que no le va la buena y al lado de él está un hombre como Federico Ribas. Este había nacido en Vigo en el 26 de noviembre de 1890 y tenía la reputación de ser hombre muy culto y de mucha repercusión pues en su tiempo destacaba como dibujante tanto en las Américas como en España. En Francia llegó a ser director artístico de la revista parisina ‘Mundial’; trabajó en ‘Elegancia’ y también colaboró en la ‘Le Rire’, así mismo en otras editoriales.
Pues bien, este Federico Ribas pasaba los veranos en Bueu ya que un gran compañero del señor Gaspar Massó. Federico después de terminar de comer acompañaba al señor Gaspar al Casino a tomar café y presenciar la partida de dominó. Era el Ribas un espectador muy atento, oyendo y imaginando sobre lo que decían los unos y los otros sobre el juego.
Un día sucedió una cosa extraordinaria, que motiva de que hoy yo pueda hacer la historia que estáis a leer. Todo sucedió así, y de eso, humildemente, damos testimonio para la historia
Uno de los jugadores, Barreiro el de la Bomba, pues por tal era conocido en el pueblo ya que usaba dicho instrumento para despachar gasolina, coincidió que tenía mala suerte en el juego –‘no le iban’-; siempre llevaba malas fichas, lo ahorcaban los dobles, y el bueno del hombre, cuando alguien le decía:
- ¡Muy mala suerte tienes, Barreiro!
Él siempre respondía:
- San Vielas.
La cosa estaba hecha. El genio creativo del Ribas, que escuchaba callado, hizo y se encargó del resto. Un día llegó al Casino con un dibujo que podéis mirar aquí al lado. Yo hasta creo que se parece un poco al señor Barreiro. El dibujo representa ‘San Vir-Elas”. El ‘Santo’ además de la corona tiene unos pelos y barbas fenicias, en la mano izquierda una taza de café humeante y en la derecha un bastón de peregrino donde prende la soga que ahorca el miserable seis doble, ingrato y desagradecido ser de las partidas de dominó, de extraña cabeza, ojos cerrados y brazos de pollo muerto.
Como todo “santo” que se respete tiene la cintura de cuerda y en un extremo le cuelga y pende una cabeza de ajo, remedio probado contra las brujas.
En otro lado tiene un llavero donde cuelga un aviso de la mayor importancia para los devotos: “Cerrad sin preguntar”. Primera orden del “San Vir-Elas”, creo yo, a todos los jugadores de dominó y que procuraran ahorcar el seis doble. No podían faltarle a nuestro santo “un par de ángeles revoloteando y la serpiente pecaminosa”.
Cuando el “San Vir-Elas” estuvo entronizado en el Casino enseguida los devotos del pueblo comenzaron a traerle ofrendas para que les diera suerte en el juego. Unos traían un tomate, otros una cebolla, pero siempre eran los mejores productos de la huerta pues el irónico “San Vir-Elas” no se dejaba engatusar por cosa ruin.
Según los más eruditos investigadores del “santo”, el primer milagro suyo lo realizó con el compañero Américo, buen hombre y mejor ‘pieza’. El Américo es buen católico; va a misa y confiesa, como todo católico, una vez por año sí no hay peligro de muerte, que en cuyo caso lo hace cuantas veces haga falta.
Un día, según él me contó, estando soltero, acompañando a su novia a casa vio un limonero extraordinario, propiedad de la madre de la chica, con unos limones de mucho cuidado. Jugando con la suerte, robó un limón y se lo llevó al “San Vir-Ellas”. Ofrecer el limón y tener suerte en el juego fue todo uno. Él no cree en las brujas, pero ese día jugando el julepe fue la primera vez en su vida que ganara tanto dinero. Y dicen que gritó:
-“San Vir-Ellas, yo no creo en las brujas, pero desde este momento en ti confío”.
Fue pasando el tiempo y la devoción al “San Vir-Elas” fue decayendo. El santito miraba salir y entrar a la gente en el Casino, pero nadie pedía un deseo. Eran tiempos malos hasta para los santos, pero el “San Vir-Elas” sabe esperar. En efecto, un buen día una pandilla mirando al “santo” lleno de telas de araña decidieron limpiarle el polvo y el barro; lo dejaron nuevo de estreno. Luego, propusieron de común acuerdo hacer algo por él.
¿Respetar la tradición? ¿Organizar alguna cosa nueva? Vencieron los innovadores, los de esperanza en el futuro; había que sacar al “San Vir-Elas” a tomar el sol un poco, pues ya hacía mucho tiempo que no había visto el sol lo pobre del santo. Cosa hecha. La semana siguiente de la fiesta de Santiago en el monte Hermelo, hicieron sus devotos una fiesta campestre allá arriba con todo el boato necesario. Bien, no penséis mal. No hubo misa, pues los santos castizos no están canonizados. Sin embargo, la romería fue de mucho bombo. Tocaron los gaiteros del Ayuntamiento, hubo sardinas y costillas de cerdo asadas con vides de viña y ‘carozo’ de maíz, como en los viejos tiempos. Todo fue mezclado con el buen vino de Cela y daba placer mirar a todo el mundo saltando al son de las muiñeiras y la gente gritaba y gritaba hasta el cielo como diría Castroviejo.
Desde aquella, el “San Vir-Elas” tiene su fiesta en la primera semana de agosto. Yo espero el día en el que el “San Vir-Elas”, aunque sea quedando en la puerta de Iglesia, tenga su misa a pesar de su casticismo, y a quien el pueblo se lo dio el Señor se lo bendiga.
Escrito por el devoto de “San Vir-Elas”
LUÍS RÍOS DOPAZO

sábado, 23 de junio de 2018

Galicia, y Vigo como referente, desde el mes de enero hasta este mes está homenajeando al intrépido marino Blas de Lezo (1689-1741). Lo hizo en su momento con la exposición en la Casa de América bajo el título «Blas de Lezo y la Guerra del Asiento»[1] que ya había sido inaugurada por el Rey Felipe VI en Cartagena de Indias en el año 2016 y que a lo largo de este año sigue a recorrer España.
En recuerdo de este ilustre marino se le poso su nombre a un crucero ligero[2] (1925 a 1932) que acabaría hundiéndose en unas maniobras navales a cinco millas de la costa de Fisterra salvándose toda la tripulación.
Será en este cruceiro en el que un 4 de mayo de 1926, cuando estaba atracado en el puerto de Ferrol, la desgracia estuvo a punto de segar la vida de dos marineros del buque que cayeron al compartimento del dique[3] de proa, de non ser por la afortunada intervención de bueués José Estévez Ferradás.
Por esas fechas de 1926 estaba José Estévez en Ferrol rematando el año de prácticas como Técnico Auxiliar de la Armada[4]. A causa de su hazaña se le concedió la Cruz de plata al Mérito Naval con distintivo blanco pensionada con 25 pesetas mensuales.
¡Todo un héroe! De Beluso…



Otros datos do segundo Condestable[5] José Estévez Ferradás:
Nació en Bon, parroquia de Beluso.
A primeros de diciembre de 1932, siendo Auxiliar 2º ,fue trasbordado de la cañonera ‘Dato’ al buque de transporte ‘Contramaestre Casado’.
En el mes de abril de 1934 aparece en la publicación ferrolana de la Armada “Memorial Técnico del Auxiliar de la Armada” un artículo suyo titulado «Distancias y estadías». En juño de este mismo año es destinado como Auxiliar 2º a la Escuela Janer de Marín.
En 1937 era Auxiliar 1º de Artillería.



[1] Exposición que ha estado abierta en Vigo del 25 de enero hasta el 16 de marzo. En este mes de junio vemos por las calles de Vigo exhibiciones de duelos de espadas del s. XVIII en honor a Blas de Lezo.
[2] Desde diciembre de 2004 la Armada Española tiene una fragata (F-103) que lleva el nombre de Blas de Lezo.
[3] Obra de construcción que permite poner los barcos en seco para repararlos, pintarlos etc.
[4] Remataría o 1-6-1926
[5] Suboficial en artillería de Marina.

sábado, 2 de junio de 2018

A raíz de los distintos cambios en el trazado de la procesión de Corpus en Bueu ocurridos en los últimos años y que se han vivido con disparidad en las opiniones de los vecinos quiero mostrar que en otras épocas esto era ‘normal’ y solía ponerse la última decisión en la alcaldía. Como ejemplo la ‘petición’ del cura párroco de Bueu en 1931, Ángel Rama Lestón que lo hacía en los siguientes términos:
Habiendo de celebrarse por disposición popular la festividad del Santísimo Sacramento en esta villa del S. martín de Bueu, veintiuno del corriente, el párroco de la misma, que tiene el honor de subscribir, se complace en ponerlo en conocimiento de V. por si reserva algún motivo de orden público que aconseje alguna variante en la tradicional procesión religiosa subsiguiente a los otros actos interinos del culto; así como también respecto a las horas y lugar del concierto vespertino que la banda de música amenizadora de la fiesta indicada tiene, según me dicen, costumbre de ejecutar en dicho día, para solaz de nuestro culto y católico pueblo.
Reiterando a V. y al Concejo que tan acertada y prudentemente preside mi humilde, pero leal cooperación, habré de agradecerle en nombre de la Comisión de festejos, y acatar mis reservas lo que tenga a bien resolver acerca de los mencionados extremos.
S. Martín de Bueu, 16 de junio 1931

 Angel Rama Lestón.”



jueves, 31 de mayo de 2018

En la parroquia de Beluso, al igual que en otras muchas villas españolas, se constituyó (noviembre de 1937), dependientes de la organización de Pontevedra, el movimiento asociativo llamado “Mujeres al servicio de España” cuya principal misión era la de confeccionar o coser prendas, pero también servían de canalizadoras de donativos, en dinero o en material textil: mantas, calcetines, paños, etc., para las tropas del ejército de Franco.
La agrupación de Beluso da cuenta al alcalde de Bueu, Camilo Davila, de su fundación y para pedirle a éste un local para ejercer su actividad. Para ello proponen la escuela de niños de la Ruanova por estar vacía) y un cajón con candado para mandar la ropa a la Agrupación de Pontevedra y lo hacen con el siguiente oficio:

martes, 1 de mayo de 2018


Desde hace muchísimas décadas se ha reivindicado la presencia médica de forma permanente en la isla de Ons. Pero ahora, en los últimos meses, se ha vuelto a hablar de esto en la prensa, en los despachos de los distintos organismos oficiales, o en las personas y Asociaciones relacionadas con la isla.
Éstos últimos de forma expresa, sino que se lo pregunten a Celestino Pardellas, están a solicitar por lo menos dos cosas relacionadas con esto:  
·         Que en el PRUX (Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia) queden claras las competencias de cada organismo en la Isla de Ons.
·         Y que en las Islas de Cíes y Ons haya ya a partir de este verano un Servicio Permanente de Primeros Auxilios. 
Quisiera al respecto recordar el papel de los maestros-sanitaros para lo cual recomendaría leer de nuevo el artículo: “Ons, o meu paraíso de onte (VI) ¿Mestre ou sanitario?” del maestro Julio Santos Pena aparecido en la revista Aunios nº 7.[1]
Pero en esta entrada quiero aportarles la información de la solicitud en 1947, por parte de la Regidora Provincial de Divulgación de la Sección Femenina, de un Botiquín para que la maestra de la Isla de Ons pudiera atender a las urgencias haciendo curas, poniendo inyecciones, etc. 
Lo curioso es que en estas fechas non era el Jefe de Sanidad el que tenía que autorizarlo, sino que era el Gobernador Civil, a propuesta de los regidores de los ayuntamientos.
A continuación les pongo el oficio de solicitud, al alcalde de Bueu, de este trámite:


[1] Aunios nº 7 páx. 64-66 ao que podedes acceder directamente neste enlace https://bit.ly/2JItBtK