lunes, 1 de junio de 2020


Cambiando radicalmente de tema presentaré, en esta y en la próxima entrada, una pequeña visión de Bueu y sus gentes (1930-1999) a través de los pocos Cromos que salieron en aquellos álbumes con los que niños y mayores practicaban el arte de la colección y del intercambio.
El primer cromo que presento es una «Vista general» de Bueu que apareció en el álbum «Estampas de Galicia» que en 1935 editó el fotógrafo Luís Casado Fernández (Ksado).

Forma parte de la colección de 407 fotografías de color sepia, con el número 9 de la serie 14, que recorren los monumentos, paisajes y etnografía gallega.
Sus dimensiones son bastante grandes, 9 x 12 cm si se las compara con la media habitual en los cromos.    


Otros dos pequeños cromos (5 x 8 cm), con una temática semejante, son los que pertenecen a la colección «Las Bellezas de Galicia», que aparecieron en un segundo álbum editado, con la técnica del huecograbado, por Juan Gil Canella en la década de los 40.
El primero, tiene por título «Regreso de la pesca» y pertenece a la Serie 35 Marín-Bueu con el nº 3. La calidad de la imagen no es buena por la técnica y por el tipo de papel y tinta utilizados.
O segundo es el nº 4 de la Serie 47 Bueu y tiene el título «Camino a la Playa de Beluso». Lo curioso de esta fotografía es que ha sido quitada con el mismo paisaje que otra, de finales de febrero de 1926, que se le atribulle a la norteamericana Ruth Mathilda Anderson (aunque que puede que sea una de las 2800 fotografías que había comprado a fotógrafos gallegos).
(continuará)
Ruth Mathilda Anderson-1926

jueves, 14 de mayo de 2020


Su familia y vecinos de Ons y Bueu reciben con dolor la noticia del fallecimiento de Staffan Mörling, a quien le gustaba que lo definieran como: “Etnólogo sueco que fue hecho ‘prisionero’ por el embrujo de la Isla de Ons, donde casó”.

Lo profundo de esa relación de “hechizo” con Ons y Bueu fue creciendo y explicitándose con gran nitidez con el paso de los años, de sus manifestaciones, de sus libros, de su vida entre nosotros. Lo que nos ha permitido ver el latir de dos culturas y el vagar de una embarcación nórdica en busca de esa otra dorna que navegaba por nuestras rías. Embarcaciones que quedaron plasmadas en la memoria documentada, que son los libros, y que han puesto a Galicia, a Bueu y a Ons en un lugar relevante de la etnografía y cultura marinera mundial.
Hablar de Staffan Mörling, non solo es hablar del sueco de Ons, de barcos, de cultura marinera, de un Hijo Adoptivo de Bueu, o de una calle de Bueu... sino de amor por Ons, por nuestra cultura, por esta tierra que desde hace más de cincuenta años también es la suya.
La familia, Ons, Bueu y el mundo de la cultura lloran a uno de sus hijos, Staffan Mörling
¡Descanse en paz!

viernes, 8 de mayo de 2020

Por fin llega el fin de la ‘desescalada’ anunciada en la Entrada anterior ... Lo que iba ser una visión monográfica de las enfermedades epidémicas/endémicas en Bueu (meningitis, del Aparato digestivo, Sistema cardiovascular o S. nervioso central), no tratadas hasta ahora, compartirán espacio y las simplificaré poniendo de cada una de ellas uno pequeños apuntes aderezados con unas gráficas[1] que pondrán de manifiesto su influencia real en Bueu a lo largo de medio siglo.
Comenzaremos desde las de mayor a menor incidencia numérica en la población y para no extendernos las agruparé por aparatos o órgano principal atacado.
Pienso que lo relevantes sería non solo conocer de qué enfermedades se moría sino también por qué de la mesma: si se da a consecuencia de una forma de transmisión difícil de atacar, si se debe a insuficiencias alimentarias, carencias higiénicas, etc. Cuando veamos en que consiste la enfermedad y las gráficas de cada una a lo largo del tiempo, podríamos estar en condiciones de entender o contestar a algunas de esas cuestiones con la ayuda que nos puede aportar la historia de nuestros pueblos.

Gastroenteritis, Enteritis, Entrecolitis, gastritis, etc.:
Definir cada una de ellas podría ser largo y poco propio de unas anotaciones en un blog como este.
Pero simplificando, diríamos que éstas se dan por la inflamación de la mucosa del estómago (Gastrite), del intestino (Enterite), de los dos (Gastroenterite),... Casi siempre hay una causa infecciosa, ingestión de alimentos contaminados o, como en el caso de las gastritis crónicas pueden ser por la bacteria Helicobacter pylori, etc. 
Estas enfermedades, con distintas patologías y origen suponen el mayor índice de mortalidad en Bueu en los 50 años estudiados. Concretamente, 277 fallecimientos por estas causas, lo que suponen un 21,2 % del total de las enfermedades registradas en el período estudiado. Con la mirada en el pasado hubo años, como os datos que recoge José Mª Estévez para 1864/68 que una “plaga de enteritis, disentería, etc. Sobre un total de 260 defunciones, fueron niños, nada menos que 136 en las tres parroquias”. 
Hay períodos, por ejemplo 1940/46, en los que la cuarta parte das gastroenteritis están certificadas como “Gastroenterite coleriforme” lo que añade un elemento más de preocupación a la debilitada salud social de Bueu en esos momentos.
En la evolución de la gráfica se ven los picos en momentos históricos complicados, así como el gran descenso de la incidencia en la población durante la alcaldía de José Rodríguez Estévez (1914-18)[2] y, en una segunda fase, cuando se había comenzado a despegar de la “época del hambre” de la posguerra, a partir de los 50s.


 Neumonía, Bronquitis, Bronconeumonía, Congestión pulmonar, etc.:
Aquí, en las enfermedades relacionadas con pulmón no he contabilizado las Tuberculosis pulmonares por haber sido tratadas monográficamente en la Entrada anterior do blog.
Las enfermedades que he tenido en cuenta en este apartado afectan a sistema respiratorio y casi siempre por causas infecciosas tanto bacterianas, como neumococo, legionella, etc., como por virus o por hongos.

Simplificando, se llama Neumonía cuando la infección se da en el tejido pulmonar; se es en los bronquios, Bronquitis; si se localiza en la zona más distal o alejada de las vías aéreas y en los pulmones, Bronconeumonía; si hay acumulación de líquidos e inflamación de los pulmones se habla de Congestión pulmonar; etc.
Estas afecciones del sistema respiratorio ocupan el segundo lugar en esta macabra clasificación con un 17,6% de las muertes[3]; con un total de 231.
En la gráfica non hay duda de la tendencia ascendente y de que el pico coincide con la década dos 30s. He puesto en la gráfica con color naranja los datos que corresponden a las enfermedades citadas en este párrafo y, en azul, lo que sería la suma de todas estas con los datos de la Tuberculosis pulmonar. Como se ve, siguen la misma tendencia por lo que es previsible que las causas sean semejantes. Por lo que conocemos de la época, la falta adecuada de habitabilidad en las viviendas, sumada a los períodos de escasez en el mundo del mar, alimentación precaria, etc. propiciaron este tipo de decesos.

Sistema nervioso central, S. cardiovascular e Meningitis:
Estos tres grandes grupos de enfermedades muy diversas acapararon del total, por el mismo orden, el 13,4%, 10,1% y en el caso de la Meningitis un 3,7%.
Entre otras muchas cosas que se observan en las gráficas es el incremento de las enfermedades cardiovasculares (¡Cosas de la modernidad!, diría mi abuela) y una tendencia a la baja, con alzas puntuales (1946), fruto del conocimiento de las enfermedades, a las medicinas nuevas y, en definitiva, a la profilaxis en general. 







Quisiera rematar poniendo de relieve la idea, estos días generalizada, de que el miedo es lo más infeccioso de las epidemias y quizás lo peor de éste es cuando el “contagio social es bastante general puede usarse para muchos propósitos, como la propagación de rumores, modas, pánicos, innovaciones y muchos otros tipos de rasgos culturales[4] que nos llevarían a una salida sin camino de retorno.




[1] La metodología empleada, como ya he indicado en la Entrada anterior, ha sido la de elegir al azar un ano, salió el 1904, y un número del 1 al 10, salió el 6.  Lo que hice a continuación fue, partiendo del año 1904, ir anotando de cada una de las enfermedades el número de fallecidos en cada una. Repitiendo este procedimiento en cada uno de los años, de seis en seis, y a un universo que abarcó la totalidad de los 1.309 fallecidos en esos años.
[2] Aunque el número de pobres seguía siendo elevado, las salazones y las fábricas de conservas trabajaban a todo ritmo, entre otras causas para surtir a las tropas contendientes en la I Guerra Mundial.
[3] Ascendería a un 23,8% del total si sumáramos las Neumonías, bronquitis, ... con la Tuberculosis pulmonar.

[4] Frase que he tomado prestada de Peter Turchin en su libro Ages of Discord, cuando está explicando su Dinámica del modelo de contagio social.