martes, 1 de septiembre de 2020

 Este año sin fiestas por el COVID-19 nos deja tiempo para retomar la mirada al pasado y fijarnos en el anecdotario...

Si nos remontamos a los primeros días del mes de junio de 1967, nos encontraríamos con la comisión de fiestas de la Peregrina de Pontevedra, presidida por Antonio Hereder Solla, trabajando sin descanso a fin de ultimar el programa de festejos de ese año.


Entre las actividades a incluir en el programa estaban los juegos florales y, en la “Exaltación de la mujer gallega”, la elección de la Reina de las Rías Baixas que, tal como se acordara el año precedente, sería designada anualmente por los ayuntamientos de las Rías Baixas, siguiendo un orden alfabético. Y en el 1967, le tocaría a Bueu.

Para cumplir el requisito la comisión se dirigió al ayuntamiento de Bueu para que designase a reina y a las seis señoritas que integrarían su corte de honor, que los representarían en estas fiestas.

La elección sería en plena fiesta de la Peregrina, el 19-08-1967, para poder participar en ese mismo día en la Batalla de Flores, subidas en la carroza de la Comisión de Fiestas.

Recorrieron las calles 11 carrozas (4 de Vigo e 7 de Pontevedra) y la participación fue tan numerosa que algunos periódicos de la época la cuantificaron en 25.000 personas atraídos por las carrozas y por los desfiles de coches que con ellas iban. Las categorías eran varias: coches antiguos, coches con motivos humorísticos y coches descapotables con pareja, que se repartían cuantiosos premios en dinero, hasta 1000 pesetas por categoría, y en objetos de plata.

Curiosamente conocemos muchos nombres que hicieron posible estos actos, así como músicos y agrupaciones que participaron en los mismos: Banda de Música ‘La Artística’ de Arcade, Real coral Toxos e Flores de Ferrol, Danza de las espadas de Redondela, Os de Marín... y, curiosamente, de lo que sería relevante para este blog de Bueu, el nombre de la Reina y de sus acompañantes, no tenemos noticias...

Pero las redes siguen pescando en el mar y cuando lo sepamos, vosotros también lo sabréis.

sábado, 1 de agosto de 2020

Los cetáceos de las Rías Baixas, a vista de pájaro” es el último artículo que pudimos leer esta semana en la prensa de Vigo hablando de los arroaces, pero hobo muchos otros: Los cetáceos de las Rías Baixas, a vista de pájaro”,  Los delfines vuelven a criar en las Rías Baixas”, “Los delfines mulares de las Rías Baixas, más ‘acróbatas’ que los de Cerdeña y el Golfo Pérsico”, Las Rías Baixas, el reino de los cetáceos”, “Los biólogos, sorprendidos ante la inusual y variada presencia de cetáceos en las Rías Baixas“, etc.  Como puede comprobarse en las hemerotecas es un tema recurrente e la temporada estival.
 El amigo Miguel me dijo que pescando por Udra había visto muchos arroaces. Y hablando del tema se acordó que cuando niño iba con su padre en el barco a veces había escuchado el sonido de las ”bufas” y sabía que “las bufas no hacen daño a los aparejos como los arroaces”.
Y así hablamos de cosas relacionadas con este tema, como de la actividad lúdica como “las corridas de arroaces por las fiestas de la Peregrina en Pontevedra”('matanza' diríamos hoy), del mandato del P. Sarmiento a su hermano para que diese la orden de que se verificase si los arroaces quedaban ciegos en mayo y junio, etc. Luego aparecieron nombres como Martín Sarmiento, Calo Lourido[1], Felipe Valdés[2], etc. y, como no podía ser de otra forma, también Bueu y los arroaces...
A lo largo de los últimos siglos hablar en la costa gallega de arroaces, botos, bufas, delfines, toniñas, marsopas, touliñas, etc. era hablar de cetáceos y, dentro de estos, de diversas familias, como la de los delfinidos y casi siempre, con la mirada puesta más bien en el mundo de la pesca y no tanto de la biología de los mismos. Una mirada un tanto torcida pues, la mayoría de las veces, eran considerados por los marineros, sobre todo “xeiteiros”, enemigos desde antiguo.
El arroaz o delfín mular, puede verse por nuestras rías sobre todo en temporada de verano tras los cardumes de sardina.
El pensamiento gallego-23_03_1897
Su presencia es aprovechada por unos al servirle de guía para saber dónde se encuentra el banco de peces, que dirección toma o facilitando el agrupamiento de este. Para otros una verdadera desgracia, pues al querer estos alimentarse de la sardina enredada rompían los aparejos causando un perjuicio por la pérdida de tiempo, ausencia de capturas, reparación de las redes, etc. que se traducía en un gravísimo coste económico.
El mundo del mar muchas veces ha tomado decisiones inclementes con respecto a estos delfínidos, actitud que casi siempre los llevaba a solicitar al gobierno se autorizase, y se pusiesen medios, para la total erradicación de los mesmos. Estas medidas, pocas veces concedidas iban desde la recomendación de batidas, colocación de redes, presencia de lanchas con tiradores, guardacostas con artillería pesada etc. hasta que interviniese la aviación lanzándoles bombas.
Ejemplo de una de esas reuniones para acordar cosas de este tipo la tenemos en la celebrada en Marín, a finales de marzo de 1897, con representación de todos los puertos de la Ría onde se acordó contratar 10 embarcaciones con dos marineros y dos tiradores cada una “en persecución constante de los delfines, hasta extirparlos”.
A Bueu y Beluso, junto con Ardán le correspondían 2 barcos de vigilancia.



[2] Cuadernos de estudios Gallegos, Tomo LI:”El problema pesquero con los delfines y su persecución en Galicia (siglos XIII al XX)”

miércoles, 1 de julio de 2020

Un hecho puntual relacionado con la investigación de la salga me pone en contacto con un nombre que hasta hace poco desconocía: Francisco González Garay, alcalde de Marín en 1869 y desde 1883-1885. Y resulta que me entero de que era o abuelo materno de mi abuela materna. Hasta aquí case todo quedaría en el anecdotario personal de no ser que poco más de un año después decido buscar si encontraba alguna información de ese tatarabuelo y lo primero que veo es un Bando promulgado por él prohibiendo, entre otros, el pago de ofrendas y oblatas a los curas. ¡Y era el año 1869! Me ha sorprendido mucho que desde un ayuntamiento se legislase, y con tanta claridad, en ese sentido.

Se me encendieron las luces y recordé una noticia de Bueu sobre el mismo tema que tenía escondida por algún lado y que iba poner en una Entrada cuando marcharon las monjas de Santa Clara, grandes receptoras de ovos por parte de feligreses de las comarcas del entorno pontevedrés, pero que nunca ha llegado a ver la luz en este blog y que ahora aprovecho para transcribir: “¿Dónde está la conciencia de los que la claman? – Aunque no somos partidarios de meternos donde no nos llaman, no podemos tolerar hechos que están pasando y que seguirán ocurriendo, si no se trata de obstaculizar ciertos abusos cometidos en varias parroquias, donde la ignorancia de unos y el absurdo temor de otros, son los principales factores que se aprovechan para obtener pingües beneficios.
En la parroquia de Cela -citamos esta porque en Bueu y Beluso ya va derrocada la abusiva costumbre- siguen el bochornoso hábito de llevar al párroco una docena de huevos por matrimonio y media docena los viudos.
Este tributo es imprescindible para quedar anotado en el libro como “buen católico” y para luego, si necesitan apadrinar alguna criatura, no ser rechazados por “herejes”, o en caso de muerte, ser sepultados en el cementerio católico.
Vemos familias que, a pesar de carecer de medios económicos para llevar el indispensable pan a sus hijos, acuden -sino los tienen se los piden a los vecinos- con su docena. ¡Y por si fueran pocos los gravámenes de otros órdenes que soportamos!...
Saben que hay tantas necesidades y miserias, y sin embargo reciben las limosnas de los desgraciados.
Y ahora un pequeño cálculo. Supongamos que en la citada parroquia hay 500 matrimonios. (Hay muchos más -no contamos viudos-; pero que sean esos los que “contribuyen”). Quinientas docenas de huevos a dos pesetas, como actualmente se cotizan, (si no llevan estos se abona el importe en metálico), hacen mil pesetas. ¡Y pensar que hay tantas calamidades a que atender sin que nadie se interese por ellas!
¿Por qué razón ha de cobrar un señor sin trabajo alguno, mil y pico de pesetas, habiendo tantas familias muriéndose de miseria y de quienes ni unos ni otros se preocupan para vergüenza de todos? ¿Por qué no damos al vecino más necesitado lo que regalamos a gente que le hace menos falta? ¿Dónde está la conciencia y amor al prójimo?
Piensen los labriegos. Claven la vista en los hogares de sus hermanos los desheredados y luego obren según les dicten sus sentimientos. No les pido más.”  
El pueblo gallego 22-2-1930 páxina 8
  ¡Cierto! Este dato es de 1930 pero esa “costumbre” ha durado en algunas parroquias del Morrazo hasta no hace tantos años.
Hay quien dice, y con razón, que es un acto “voluntario”. ¿Y si no cumples con esa “voluntariedad”? Algo se ha dicho al respecto en el artículo transcrito. Pero todo dependía de la actitud de cada párroco. Hasta podía dirimirse judicialmente. Así se hizo en las dos sentencias que tengo a mano, de las que pondré una nota de los “Considerando”, “Resultando” y “Fallo”.
El primer ejemplo de un juicio es de Sta. María de Oza (1906) donde el cura había denunciado a unos feligreses por no pagar reiteradamente los ferrados de trigo y maíz, huevos, ... de la oblata. El juez, entre otras muchas alusiones justifica la obligatoriedad de las ofrendas en base a una gran cantidad de disposiciones legales, de concilios, etc. y como resultado condenados a pagar... 




Otro sería el juicio contra el cura demandado por sus feligreses, por obligarlos al pago de las ofrendas y que se ha celebrado en A Coruña (1915), Teniendo un Fallos semejante al anterior.






Alguien podría pensar que era “voluntario” ... cuando se pagaba, pero “obligatorio” cuando no se satisfacía.

Nota: Si se quieren leer las sentencias completas, pues dan una idea clara de los argumentos de las partes y de la autoridad judicial, pulsar en los siguientes enlaces: Sta. María de Oza (1906) en el Boletín Oficial del Arzobispado o el de A Coruña (1915) en el periódico El Correo de Galicia del 7-8-1915 pág. 1-2

lunes, 15 de junio de 2020


(Continuación)
Aunque que radicalmente distinta en la época, en la temática y en el color, quiero presentar otra serie de cromos vinculados con Bueu. Si los anteriores estaban relacionados con el paisaje, los de hoy tienen en común el Deporte.
Este primero viene del mundo de la vela. Se encuentra en España Deportiva, álbum publicado en 1965 por la editorial catalana Crosal donde, como podemos leer en la portada, están “todos los campiones de España”.
El cromo (6 x 7 cm) es el número 180 del apartado Vela. En el pueden verse en la terraza del Náutico de Vigo a Fernando Massó y a su primo Tomás Massó, que se proclamaran, hacía poco, campeones de Europa de Snipe con su barco “Norte”.
Pero hablar de deporte y de cromos en Bueu el que acapara la mayor cantidad a lo largo del tiempo es Amador Lorenzo Lemos[1] a consecuencia de su trayectoria en la élite del fútbol español.
Como puede observarse en las fotografías expuestas muchas van a ser las editoriales (FHER, Este, Lisel, Cano, Panini, El Periódico de Barcelona, etc.) las que sacarán cromos de la Liga en los años en que militaba Amador como portero de equipos de primera división, como el Real Madrid, Hércules, Barcelona o Real Murcia.



Otra colección interesantísima de cromos con la temática deportiva es el magnífico álbum Colección Oficial 2019-2020 que este año pasado ha sacado el ADFS BUEU (Agrupación Deportiva Fútbol Sala Bueu) en el que aparecen los cromos de los componentes de todas las categorías pertenecientes a club.

Como último ejemplo de cromos de Bueu lo tenemos en el Colexio A Pedra.  Se trata de un hermoso álbum que entregaron las profesoras, Cristina y María, a su alumnado con todas sus fotografías y de los momentos de interés de los dos cursos da etapa infantil que ahora rematan. 


Nota: Seguramente habrá más cromos de Bueu ya sean de Amador, de otras personas, paisajes, patrimonio, etc. pero no los tengo ni físicamente ni referencias de los mismos. Por si hay sugerencias, recordar que este blog siempre está abierto para ser ampliado, cambiado, etc.


[1] Amador Lorenzo Lemos: Su biografía, entrevistas, trayectoria, etc. puede verse en mi  web: https://descubrobueu.wixsite.com/bueu/amadorlorenzo  (o de forma corta: http://xurl.es/amador1) o en el folleto “50 aniversario Club Deportivo Bueu” (también en la web) http://bueu.esy.es/Folletos/DeportivoBueu/DeportivoBueu_20_Biografia_Amador.pdf (de forma corta https://xurl.es/amador2 ).

lunes, 1 de junio de 2020


Cambiando radicalmente de tema presentaré, en esta y en la próxima entrada, una pequeña visión de Bueu y sus gentes (1930-1999) a través de los pocos Cromos que salieron en aquellos álbumes con los que niños y mayores practicaban el arte de la colección y del intercambio.
El primer cromo que presento es una «Vista general» de Bueu que apareció en el álbum «Estampas de Galicia» que en 1935 editó el fotógrafo Luís Casado Fernández (Ksado).

Forma parte de la colección de 407 fotografías de color sepia, con el número 9 de la serie 14, que recorren los monumentos, paisajes y etnografía gallega.
Sus dimensiones son bastante grandes, 9 x 12 cm si se las compara con la media habitual en los cromos.    


Otros dos pequeños cromos (5 x 8 cm), con una temática semejante, son los que pertenecen a la colección «Las Bellezas de Galicia», que aparecieron en un segundo álbum editado, con la técnica del huecograbado, por Juan Gil Canella en la década de los 40.
El primero, tiene por título «Regreso de la pesca» y pertenece a la Serie 35 Marín-Bueu con el nº 3. La calidad de la imagen no es buena por la técnica y por el tipo de papel y tinta utilizados.
O segundo es el nº 4 de la Serie 47 Bueu y tiene el título «Camino a la Playa de Beluso». Lo curioso de esta fotografía es que ha sido quitada con el mismo paisaje que otra, de finales de febrero de 1926, que se le atribulle a la norteamericana Ruth Mathilda Anderson (aunque que puede que sea una de las 2800 fotografías que había comprado a fotógrafos gallegos).
(continuará)
Ruth Mathilda Anderson-1926