viernes, 3 de abril de 2020


Nota: Mantengo la documentación tal y como está censurada. Añado un enlace de Facebook  para que, el que lo desee, pueda ver las imágenes: https://www.facebook.com/arturo.bueu

En esta II Entrada seguiré sin hablar de las enfermedades en sí, sino de los aspectos generales sobre la llegada de las mismas, y para ello comenzaré transcribiendo una pequeña nota aparecida en el periódico Diario de avisos de La Coruña, del 27 de setiembre de 1884 página 3, que nos da una primera idea ante la llegada de una enfermedad desconocida:
 
Hay quien afirma que la enfermedad que hoy agobia en Francia, Italia, España y que amenaza por extenderse á Portugal, no es el cólera sino una epidemia completamente desconocida en Europa y que presenta los mismos síntomas que aquel, si bien no es tan mortal. Los que tal dicen se basan en la razón lógica de que el huésped asiático no avanzaría con tanta lentitud causando tan pocas víctimas y corroboran su aserto con los ejemplos que el pasado les brinda.”
 La historia nos ha enseñado que enfrontar crisis médicas de este tipo es una tarea bastante difícil. Muchas veces las epidemias doblegaron a los pueblos que las padecieron. Tanto es así que no es raro que la impotencia ante la adversidad, o las creencias, lleven a algunos a invocar a lo divino o a algún santo protector:  Varias señoras de esta ciudad proyectan la celebración de una novena a S. Roque, para que con su intercesión nos veamos libres de la epidemia.[1]
Otros, más que poner remedios en abundancia, lo que hacen es mitigar un poco las carencias que facilitaron la enfermedad como ocurrió en la epidemia tífica de 1887 en la isla de Ons: “... el tifus
causa horrorosas victimas en los humildes habitantes de la isla de Ons, habiendo elevado éstos al Gobernador una instancia en solicitud de facultativo, medicinas y ropas. El Gobernador Sr. Fragoso ha ordenado, vaya a dicho punto un médico de la capital que estudie las causas del mal y proponga las medidas higiénicas que puedan contribuir a cortarlo[2]. Y en contestación a este reclamo la actuación del poder central es la de: “Por el Ministerio de la Gobernación, han sido concedidas 1500 pesetas para remediar en parte la aflictiva situación de los habitantes de la isla de Ons[3].

Desconozco al médico que fue a Ons en esa fecha. Años después, primeros del s. XX, otra vez por tifus le fue pedido que acudiese a la isla, al que con el tiempo sería dueño de Ons, el Dr. Manuel Riobó, recién llegado de Filipinas donde durante un par de décadas había hecho frente con éxito a distintas epidemias (disentería, variólica, fiebres palúdicas, etc.). Aquí en Ons, ya doblegada la enfermedad, recibió una carta de reconocimiento del alcalde de Bueu y las felicitaciones de sus vecinos.

[1] En la epidemia de cólera en Vigo. Diario de avisos de La Coruña do 12 de setiembre de 1884.
[2] El lucense del 5 setiembre de 1887.  
[3] Crónica de Pontevedra del 8 octubre de 1887.

martes, 31 de marzo de 2020


Inicio con esta, una serie de Entradas en el blog relacionadas con la historia de las epidemias que golpearon a la población, con la mirada de Bueu.
El recorrido no será cronológico sino más bien ecléctico, pero que servirá para mostrar las enfermedades infecciosas más comunes que han tenido impacto en nuestro territorio y, sobre todo, en nuestras gentes.

Para contestar a esa pregunta ¿Qué pasa en Bueu?, nos remontaremos a 1924 donde en la página 2 del 9 de octubre, el periódico El progreso que se calificaba como ‘semanario independiente’ le hacía esta misma pregunta a la Inspección Sanitaria Provincial. Transcribo el texto: “Hace algunos días que hemos oído alarmadas noticias referentes a una extraña enfermedad que venía produciendo víctimas entre los vecinos del hermoso pueblo costero.
Estos rumores, difusos en un principio, fueron tomando cuerpo a medida que los días transcurren.
Moradores de Bueu han afirmado ante nosotros, que el número de atacados por la enfermedad reinante es con toda seguridad superior a sesenta y que los fallecimientos habidos estos días exceden con mucho al triple de la mortalidad habitual.
Los modestos vecinos de Bueu se preguntan a la hora de ahora si su pueblo pertenecerá a la provincia y si es cierto que existen autoridades sanitarias llamadas como es presumible pensar a actuar en casos como este. Una inspección local, otra inspección sanitaria provincial. ¿Para cuándo reservan sus buenos oficios?
Realmente resulta extraño que cuando en todo el pueblo se habla de eso con cierta alarma, las autoridades competentes se encuentren con los brazos cruzados y dejando a los pueblos inertes ante la temida epidemia.
Dirigimos estas líneas al Sr. Inspector de Sanidad con la evidencia de que sabrá acoger nuestro aldabonazo con aquella diligencia que entendemos se merece, persiguiendo, si es que lo hubo, ocultación de casos sospechosos de contagio. En materia sanitaria, hasta Marruecos está a nuestra altura.
No acudo a este artículo para, salvando las distancias, hacer paralelismos con los momentos que estamos a vivir. Aunque me sirve para poner de manifiesto que ‘Non hay nada nuevo bajo el sol’ (Nihil sub sole novum) y que a pesar de las mejoras históricas en el sistema de salud siempre hay y habrá muchas cosas que reclamar. Y desde aquí reclamo todo lo preciso para la seguridad de TODOS aquellos que arriesgan sus vidas para que otros podamos vivir. Asimismo, pido todo lo que sea preciso para aquellos que tratan de ganarle el pulso al COVID-19 y escapar de la siega que este ha comenzado.

Seguimos en Estado de Alarma por causa sanitaria, nada que ver con el Estado de Alarma de Zapatero y lejos de aquellos decretos que sustituían al Estado de Guerra en 1934[1] y 1935[2] de Niceto Alcalá-Zamora, etc. Esta vez sí nos jugamos la vida con el mismo. Por lo que tenemos que seguir siendo responsables.
¡Ya queda menos para salir de esta pesadilla!
¡Ánimo!



[1] Gaceta do 26-4-1934 en el Articulo único “Se declara en todo el territorio nacional, incluso en los de Soberanía, el Estado de Alarma...”
[2] El 6 de febrero de 1935 prorroga 30 días el Estado de Guerra, pero en ciertas zonas del país. En otras se sigue con el Estado de Alarma declarado el 23 de enero de 1935.

domingo, 1 de marzo de 2020

Lo habitual, desde finales del s. XIX hasta hoy, es que el carnaval bueués siempre, o case siempre, ha tenido alguna comparsa del ayuntamiento por las calles de este pueblo.
Pero, que no hubiera agrupaciones bueuesas que pusieran colorido local a las calles no quiere decir que la fiesta del Carnaval estuviera ausente. ¡Muy al contrario! sino ver las alusiones en la prensa a los bailes de sociedad y a los disfraces que lucían en las noches de Carnaval. Y hasta la presidencia de alguna Murga/Comparsa del pueblo vecino que nos visitaban tenían referencia local, en este caso el joven conservero Attilio Gaggero.
A modo de ejemplo, ponemos como testimonio documental una nota salida en el periódico Galicia publicado en Vigo el jueves, 15 de febrero de 1923 en la página 2 donde dice:
Del Carnaval
Se observó el martes la misma desanimación que en los días precedentes, y a no ser por una comparsa de Cangas, en nada se hubiese notado la presencia de ‘Momo’.
La Agrupación “Los Trovadores”, de la inmediata villa de Cangas, dió motivo para que la gente se echase a la calle y se aplaudiese la buena afinación de voces y la esmerada ejecución por la numerosa rondalla. La letra y música, obra del inspirado señor Tenreiro, ha llamado justamente la atención. 
Dita comparsa visitó a las autoridades, saludó a su presidente en esta localidad el distinguido joven señor Gaggero, en cuyo domicilio ha sido espléndidamente obsequiada. 
Más tarde visitó la sociedad Liceo Casino y diversas casas particulares.

Liceo Casino
El baile del martes en nada desmereció del celebrado el domingo. El elemento más joven siempre dispuesto a lucir su destreza en los bailables modernos y exóticos, animó la fiesta hasta la madrugada.
Hubo disfraces muy vistosos y llamaron la atención algunas máscaras interesantes.”


Si quieres saber algo más del Carnaval en Bueu la Revista de referencia es el O Candil nº 24 “100 anos de entroido en Bueu” donde podrás conocer cientos de comparsas y leer cientos de letras de las mismas: http://bueu.esy.es/Revistas/O%20Candil/24.pdf

sábado, 1 de febrero de 2020



Cualquier noticia así nos sorprende y lamentamos las posibles causas de esa decisión. Cuando lo comento, lo que más descoloca es que sea un cura el suicida. Pensándolo bien no debería ser así pues, como cualquier otra persona, llega a esa fatal resolución por motivos similares.
El suicidio del cura José Louzao ocurrió el miércoles 17 de julio de 1918 y la noticia apareció en el Diario de Pontevedra dos días después en los siguientes terminos:
Suicidio de un sacerdote.
El coadjutor de la villa de Bueu, D. José Louzao Andión, se suicidó anteayer disparándose un tiro de escopeta en el hipocondrio izquierdo. 
Realizó el hecho en el dormitorio de su casa del lugar de Graña, a las doce de la mañana, aproximadamente.
La perdigonada, prodújole grandes destrozos en el cuerpo.
El arma que empleó para realizar sus fatales propósitos, cuyas causas desconocemos aún, era de su propiedad.
Inmediatamente de ocurrido el suceso, comenzó a instruir diligencias el juzgado municipal de Bueu, quien telegráficamente lo puso en conocimiento del juez de instrucción de esta capital.
Éste ordenó que se le practicase la autopsia y diera sepultura al cadáver.
Ayer se verificó el entierro del desgraciado sacerdote, concurriendo al acto casi todo el vecindario de aquel pueblo”.
Hasta aquí la luctuosa noticia y descripción de la misma. Lo que ha llamado con posterioridad nuestra atención, y nos hizo volverla a retomar, ha sido la nota que saliera en la primera página de El Correo Gallego, en aquel momento Decano de la Prensa Provincial de A Coruña, donde en la sección de humor “De la vida amena”  la utilizaba a ‘chirigota’. Injustificable tal licencia y solamente mitigada su transcendencia objetiva por lo alejado de la redacción (Ferrol) y por mofarse de una expresión usada por el periodista no del hecho luctuoso en si.

De vez en cando aparece alguna noticia relacionando el incremento de suicidios con los problemas sociales, con la crisis, con el auge de las enfermedades depresivas, etc.
Los datos que muestran las estadísticas non diferencian de forma clara países ricos o pobres, muy o poco poblados, de una zona u otra del planeta. Y todo porque el problema es complejo y las causas dispares. Por poner unos ejemplos: Pocos podríamos imaginar que Groenlandia, con 61.000 habitantes tenga un promedio de 83,0 suicidios[1] seguida de Rusia, con más de 140 millones con un de 34,3, o Francia con un 17,6, o Argentina con un 14,2, Países Bajos con un 9,2 o España con un 7,6...
Significativo es que los suicidios sean en España el factor más importante de las muertes por causas no naturales.
Pienso que el problema habría que abordarlo con normalidad y en eso la política económica, sanitaria y educativa tendrían mucho que decir y que hacer. Amén de las reformas penales ... abordar Eutanasia, Suicidio Asistido y un largo etcétera alrededor de este ‘oculto’ problema.

Información coadjutor José Louzao Andión:
1901.- Promovido a tonsura
1905.- Era capellán de Santa María de Rubín (A Estrada)
1906.- Seguía en Santa María de Rubín pero se le unió la aneja de Lamas
1911.- Al fallecer el párroco de Rubín (Antonio Vázquez) fue nombrado Ecónomo de la misma parroquia.
1917.- Nombrado (31 de octubre) coadjutor de San Martín de Bueu



[1] Por cada 100.000 habitantes